Con toda esa felicidad, voy a buscar a mi hermana para ir a trabajar y le cuento, hablamos todo el camino y ella no lo podía creer!!! Empezó para cuando se casan, para cuando y bla bla bla, hasta que se me cayó la fichita y pensé???? "yo no me quiero casar todavía", pero lo que me termino de dar el toque de reflexión fue el pequeño dialogo con el kiosquero; apenas me vio entrar, como todas las mañanas, me dio el diario y me dijo; "tenes cara de buena noticia", ja casi me caigo de culo, ahora te podes casar me dijo, me caí de culo!!!
En ese momento le repondi; "No ahora puedo "ELEGIR" casarme o no , como cualquier hijo de vecino"
La igualdad de derechos es lo que me dio esa felicidad tan feliz (valga la redundancia)....


