"...sufro achaques de desconfianza hacia mi misma. De pronto la fiebre me posee y lo olvido todo : en esos momentos produzco, publico. Y el círculo de estos hechos se prolonga sin variantes sobre la misma espiral...¡Es que a las mujeres nos cuesta tanto esto! ¡Nos cuesta tanto la vida! Nuestra exagerada sensibilidad, el mundo complicado que nos envuelve, la desconfianza sistematizada del ambiente, aquella terrible y permanente presencia del sexo en toda cosa que la mujer hace para el público, todo contribuye a aplastarnos. Si logramos sostenernos en pie es gracias a una serie de razonamientos con que cortamos las malas redes que buscan envolvernos; así, pues, a tajo limpio nos sostenemos en lucha."
Alfonsina Storni - Carta a su amigo Julio Cejador

